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24.11.2017

Mitos que siempre pensábamos que eran buenos hábitos

Mitos que siempre pensábamos que eran buenos hábitos. A lo largo de nuestra vida hay ciertos hábitos que siempre hemos considerado como buenos, pero resulta que no es así. A continuación puedes ver una lista de hábitos que intentamos hacer siempre porque pensamos que son buenos para nosotros.

¿Cuántos de estos mitos intentas seguir? Aquí te dejamos los motivos de por qué estos hábitos no son tan buenos. Uno de los grandes mitos es intentar recuperar las horas perdidas de sueño de la semana el fin de semana. En realidad necesitamos dormir entre 7 y 8 horas diarias.

Mitos que siempre pensábamos que eran buenos hábitos pero no lo son

El segundo mito muy popular es que el microondas destruye todos los elementos sanos en la comida. Pero la radiación del microondas no rompe átomos o moléculas. Otro mito es la ducha. Se cree que deberíamos tomar una ducha una o dos veces al día. Cuando en realidad debemos ducharnos cuando lo necesitemos.

Las vitaminas son otro mito muy popular. Las vitaminas no debemos tomarlas para hacer nuestro cuerpo más sano. Sólo un doctor puede decir si necesitamos tomar vitaminas o no.

Darnos la vuelta cuando alguien tose o estornuda no te garantiza que no te pondrás enfermo. El sueño es un mito que mucha gente cree que si más dormimos, mejor. La realidad es que dormir más de 8 horas puede causar letargo.

Lavarnos los dientes después de cada comida es un mito, lavar los dientes dos veces al día es suficiente. La alarma no es la mejor manera de despertarnos. La verdad es que despertar de pronto puede ser malo para nosotros.

La siesta después de comer no es buena idea porque dormir después de comer nos hace ganar peso. La mochila no es la mejor manera de llevar cosas. Esto sería así si está 5 cm, más alta de tu cintura y todas las correas están bien abrochadas.

El mito que siempre deberías tener tu casa completamente limpia resulta que la limpieza máxima incrementa las posibilidades de desarrollar alergias. Y por último no todas las gafas de sol nos protegen del sol. Solo las gafas de sol de alta calidad pueden proteger de los rayos del sol.

Mitos que siempre pensábamos que eran buenos hábitos

Mitos que siempre pensábamos que eran buenos hábitos

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