¿Qué le ocurre a tu cerebro cuando te quedan 30 minutos de vida?

En agosto de 2001 durante 30 minutos, los pasajeros del vuelo AT236 estuvieron seguros de que iban a morir ya que la aeronave se quedó sin combustible en mitad del océano. Primero fue el tanque del ala derecha. Los pilotos transfirieron parte del fuel del tanque izquierdo sin saber que había una fuga en el circuito, así que se secaron los dos.

En la cabina, las luces se apagaron, las mascarillas cayeron y la tripulación explicó al pasaje qué hacer al iniciar la cuenta atrás. Cuando todo parecía perdido y había lanzado un mayday, el comandante Robert Piché pudo planear hasta una pista en una base militar de una pequeña isla de las Azores.

Ahora, unos investigadores consiguieron reunir a 15 de los pasajeros del AT236. Querían ahondar en la tesis de que los eventos dramáticos vividos en primera persona quedan grabados a fuego en la memoria de los que los vivieron.

Tras someterlos a un test clínico para establecer su personalidad, comprobaron que la mitad de los pasajeros presentaban un cuadro típico de trastorno por estrés postraumático (TEPT): tenían  ataques de ansiedad, estados depresivos, extrañamientos, ensimismamiento, accesos de pánico…

Gracias a esto se puede demostrar que después de más de una década, muchos de los pasajeros del vuelo AT236 no consiguen enderezar su vida.

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